En el marco del Día Mundial del Teatro, la Biblioteca Piloto del Caribe hace un reconocimiento especial al maestro Hugo Morales por su permanente aporte a las artes escénicas en Barranquilla y el Atlántico.

(Texto Aldira Chamorro Ojeda)

El primero de enero de 1.972, Hugo Morales llegó a Barranquilla con el propósito de viajar en barco hasta Francia, arribó a La Arenosa junto a su compañera de vida, quien ya esperaba al primero de los cuatro hijos de la pareja.

Decidieron ser prudentes y desistieron de la aventura que representaba iniciar esa travesía y llegar a otro país con un bebé en camino.

Por esa razón, este tolimense, integrante del grupo de teatro La Candelaria de Bogotá, comenzó a cimentar en Barranquilla su familia y su amor por el arte.

Los inicios en el teatro

A los siete años de edad se subió, por primera vez, a un escenario teatral y fue en la capital del país. Desde muy niño quedó huérfano, no tiene recuerdos de su madre y, precisamente, para la celebración de un Día de la Madre, debió aprenderse y recitar las líneas de “Elegía a la madre muerta”.

“Me subí al escenario con un vestido entero, de color negro, y una rosa en la solapa, declamé el poema y todo el mundo comenzó a llorar. Creo que lo hice bien porque ese día me llovieron monedas”, cuenta el maestro Hugo Morales, quien a sus 73 años revive ese momento con marcada emoción y felicidad.

Esa vivencia y esos aplausos marcaron el rutero de su vida hacia el mundo de la cultura y, especialmente, al mundo del teatro.

“El teatro es mi vida, cuando cumplí los 40 años decidí dedicarme exclusivamente a esta actividad. Mi familia me ha apoyado en este proceso, yo me considero un loco irredento y ellos son los héroes que me han soportado en mi empeño de promover y fortalecer el arte en esta ciudad”, afirmó este actor, director de teatro, educador y gestor cultural.

El teatro y la autoestima

Este barranquillero de corazón y por adopción, es un convencido de que la cultura del teatro es, tal vez, el proceso de aprendizaje más importante en la formación integral del ser humano. “El que hace teatro tiene la capacidad de improvisar y cuando uno improvisa, nada le queda grande”.

El maestro Morales explica que una autoestima baja genera violencia, drogadicción, depresión y embarazos no deseados. Por ello, el teatro se convierte en una actividad que reconcilia a estos jóvenes con la vida.

“Cuando un muchacho se sube a un escenario y logra vencer el miedo normal de cada presentación, empieza a tenerse confianza y si actúa bien y lo aplauden, esos aplausos nunca se le olvidarán, su autoestima crecerá y tendrá éxito”.

Agregó que el arte es la actividad que potencia, dinamiza y estimula la creatividad, la imaginación y la fantasía para poder formar seres humanos capaces de soñar con una nueva Colombia y que tengan el coraje y la intención de construirla.

Festival de Arte Estudiantil Ángela Morales

El maestro Hugo Morales suma 47 años entregando alma, vida y corazón a crear y desarrollar emprendimientos educativos, culturales y artísticos en esta tierra de la región Caribe. Una de estas iniciativas es el Festival de Arte Estudiantil Ángela Morales que, desde 1.989, se realiza de manera ininterrumpida.

Lleva el nombre de su hija, quien falleció en un accidente de tránsito a sus 21 años de edad. Ángela era su mano derecha en el festival y también coordinaba el proyecto de la Escuela Juvenil de Liderazgo.

“Es demasiado duro, un dolor que no para jamás, pero también mi  motivación para seguir adelante con este proyecto”.

El teatro transforma vidas

Son muchas las vidas que el maestro Morales ha logrado transformar durante los 30 años de este festival. Con la sencillez y franqueza que lo caracteriza, mantiene su capacidad de asombro cuando recibe los agradecimientos de las personas que, gracias a la experiencia de sus talleres y del festival, tuvieron otra visión de la vida.

Por intermedio del papá de la reconocida periodista Erika Fontalvo, se enteró del impacto que había tenido en ella su participación en el primer Festival de Arte Estudiantil, donde se ganó el premio a mejor actriz.

“El papá de Erika me cuenta que, debido a su participación en el festival, ella decidió que no estudiaría ingeniería ni medicina, quería estudiar teatro. La concertación familiar la llevó a estudiar comunicación social-periodismo y lograr el desempeño profesional exitoso que todos conocemos. Yo no tenía idea que el festival la había hecho cambiar de decisión”.

El trabajo de las artes escénicas de Hugo Morales también ha impactado a personas como Julio Alandete, ex viceministro de Educación; Teobaldo Guillén, fundador de la facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico y el concejal Juan Ospino, entre muchos otros.

Además, en el Atlántico hay cerca de 30 fundaciones artísticas que nacieron de este festival.

“Desde hace 15 años, llegan padres de familia con sus hijos y me dicen que desean que los niños vivan la misma experiencia de ellos al participar en el festival. Es algo que me llena de mucha satisfacción y orgullo”.

Reconocimiento

Con 47 años de permanente trabajo, defensa y proyección de la cultura del teatro en Barranquilla, Hugo Morales ha acumulado méritos suficientes para el reconocimiento que le hace la Biblioteca Piloto del Caribe, en el marco del Día Mundial del Teatro.

“Aunque no trabajo para los reconocimientos, agradezco la designación como personaje 2019 de la Biblioteca Piloto del Caribe porque se siente que la gente si se da cuenta de lo que estamos haciendo”.

Con su carácter franco, fraternal y firme, el maestro Hugo Morales le aconseja a las nuevas generaciones del teatro: “La única posibilidad de tener éxito es amar profundamente lo que se hace porque cuando amamos lo que hacemos, investigamos y estudiamos. Eso da como resultado trabajos bellísimos y perfectos”.

(Fotos cortesía Ray David Maciá)

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