Las jornadas de entrega de cartas por valor de 3.038 millones de pesos se cumplieron en el Centro Regional de Atención a Víctimas  (CRAV) de Soledad.

La dirección territorial Atlántico de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Victimas desarrolló dos jornadas de orientación y acercamiento en las que hizo entrega de cartas a víctimas de los municipios del Caribe colombiano.

Durante la primera, que se cumplió el lunes en el Centro Regional de Soledad, se hicieron presentes 94  víctimas para recibir las cartas de indemnización y un mensaje  firmado por el director nacional de la Unidad en el que se pide perdón a las víctimas en nombre del Estado y la sociedad colombiana, por los hechos que dieron lugar a su situación y que jamás debieron ocurrir. El monto de los recursos entregados en esa jornada es de 551 millones de pesos.

La jornada contó con la presencia de representantes de las entidades del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Victimas (SNARIV), incluidos los entes territoriales departamento y municipio, al igual que el director territorial de la Unidad Alfredo Palencia Molina.

La segunda jornada se cumplió este miércoles 27 de abril, con presencia de 164 víctimas que recibieron sus cartas por una suma que supera los 2.487 millones de pesos, además de recibir la información relacionada con la inversión adecuada de sus recursos.

Para el director territorial de la Unidad para las Victimas, Alfredo Palencia Molina, la entrega de estos recursos significa un paso más en el cumplimiento del Estado para compensar a las víctimas a través de jornadas que en el Atlántico se vienen cumpliendo mes a mes.

Reconoció que los recursos son finitos y que por eso la indemnización se hace de manera paulatina y sucesiva en la medida en que se van asignando los montos de acuerdo con la ruta de priorización con el método técnico que utiliza la entidad.

Josefa y Juana son dos mujeres de 94 y 78 años, respectivamente, que recibieron el mismo día su carta de indemnización luego de cumplir con los requerimientos que exige el método técnico. Las dos gozan de muy buena salud y aunque no se conocen entre sí, coincidieron en señalar que  esperan poder utilizar esos recursos en la compra de una vivienda para disfrutar con sus familias de una mejor calidad de vida.

Texto y fotos, cortesía  Unidad para las victimas DT Atlántico

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