La generación Caribe post-pandemia. Doce héroes infantiles se graduaron con honores como los futuros agentes de cambio en la Región

Un día soleado, un escenario sobrio y reluciente de brillo y limpieza permitieron que algunos privilegiados pudiéramos asistir a la ceremonia de graduación de los niños que culminaron su ciclo pre escolar en el Centro de Estimulación y Desarrollo Infantil Coquitos ubicado en el barrio Lucero de Barranquilla.

Estos pequeños durante la pandemia no dejaron de verse un solo día, en la virtualidad y hace apenas algunos meses en la presencialidad compartieron juntos el sueño de poder iniciar un nuevo peldaño en su vida.

«Mis Años Dorados» es el nombre del salón de eventos en el que se llevó a cabo la ceremonia bajo estrictas medidas de bioseguridad

Las lágrimas salieron de los ojos de algunos padres de familia que recuerdan este ciclo como el más importante hasta la fecha en la formación de los doce niños héroes de la pandemia.

Emma De La Hoz una de las niñas que se graduó de transición manifestó su deseo de seguir el año entrante en el mismo colegio, no se puede porque es un preescolar y ella se irá a una institución de primaria. Emma dijo que se va contenta de haberlos conocido y agradeció a Dios que hayan llegado al final de este ciclo sanos y salvos en medio de la pandemia.

Alejandro Manrique de seis años reconoce que además de recibir conocimientos aprender a leer y escribir, se nutrió del alimento espiritual que proporciona la amistad.

Por su parte Emma Lucía Simmonds, pequeña de seis años inició sus palabras agradeciendo a sus profesoras por tanta amor y a Dios por tantas bendiciones. Emma cuenta que en esta época crítica con sus compañeritos aprendió el valor de la familia y deseo éxitos a todos en la conducción de una nueva región.

Todos recibieron medallas de honor por su disciplina y rendimiento académico.

Entre los doce niños graduados hay cinco niñas, de las cuales tres quieren ser profesoras, una diseñadora de modas y una más veterinaria, mientras que cuatro niños expresaron su deseo de ser agentes de policía, uno profesor, un futbolista y un abogado.

Esas cifras podrían servirnos para analizar hacia donde va la Región Caribe. Por lo pronto un modesto colegio del barrio Lucero en zona popular de Barranquilla nos ha demostrado que en medio de esta pandemia hay sueños, hay esperanzas y que el futuro promete ser mejor.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here