*El Covid 19 se convirtió en oportunidad de negocios para una empresa que fabrica tapabocas reutilizables  con motivos infantiles, deportivos y festivos.

Darold Quintero Rojano, emprendedor

Darold Quintero Rojano es un  administrador de empresa barranquillero que hace cinco años  renunció al cargo que ocupaba en una organización  dedicada a la distribución de productos celulares y computadores para  montar su propio negocio.

Tiene una famiempresa, en la que produce prendas de vestir, camisetas sublimadas, piezas para accesorios de ropa interior, vestidos de baño e impresión de motivos casuales.

Con la crisis generada por la llegada del coronavirus y ante la escasez de elementos de protección diseñó en tela utilizada para ropa interior un práctico tapaboca casual,  que puede ser reutilizado por niños y adultos, ya que es lavable.
Al montar en redes sociales las fotografías de su diseño,  hace un par de semanas, comenzó a recibir pedidos de mucha gente que encuentra en el tapaboca producido por este barranquillero, una forma creativa y alegre de protegerse del coronavirus.

«Nunca fue mi intención lucrarme con esta idea, la verdad es que en medio de la crisis intentamos elaborar un producto para uso de los niños, adultos y miembros de la tercera edad, con un diseño creativo. Es más un tema de solidaridad en un momento de crisis. Esto se ha disparado y todos los días recibo mensajes de muchas partes del mundo en dónde escasean los elementos de proteccion», afirma Darold.

Le han propuesto exportar el tapaboca caribeño, que tiene como característica especial un par de ojales laterales para sostenerlos en las orejas sin necesidad de utilizar elásticos o tiras incómodas.

Para los niños tiene motivos de superhéroes, las damas prefieren los diseños creativos de sonrisa y los hombres motivos deportivos, como escudos del Junior de Barranquilla y otros equipos del mundo.

La empresa que nació hace cinco años en un pequeño taller de su casa, en donde trabajaba por las noches con su esposa, hoy cuenta con 10 empleados directos y de ocho a 10 indirectos a quienes les provee mercancías para la distribución.

Los tapabocas barranquilleros son lavables, la tela es especial y antibacterial mientras que el uso aconsejable es de al menos un kit (de tres tapabocas) por cada miembro de la familia.

En comparación con el precio especulativo al que han llegado los tapabocas clínicos tradicionales, que ya subieron a cinco mil pesos la unidad, estos creativos tapabocas caribeños vienen en paquetes de tres a un precio módico y cuentan con la ventaja de ser reutilizables por ser de una tela lavable.

La empresa de Darold siempre tiene clientes ya que es la de mayor capacidad de producción de camisetas para el carnaval, uniformes  deportivos y ropa casual sublimada, sin embargo en esta fase crítica en materia de salud  ha encontrado un potencial incalculado para taparle la boca al coronavirus.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here